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Ante el incremento de la contaminación y los costes de luz, agua y gas, la eficiencia energética cobra una especial importancia en nuestro hogar. La clave es el aprovechamiento de una menor cantidad de recursos para lograr obtener los mismos bienes sin renunciar a una buena calidad de vida.

En Babel Arquitectos, te contamos las claves que puedes llevar a cabo para mejorar la eficiencia energética en tu casa y que te ayudarán a reducir el consumo innecesario. ¡Adelante!

Un problema a largo plazo

La eficiencia energética se traduce en un consumo responsable y medido los recursos que tenemos en nuestro hogar: el agua, la luz y el gas. Nuestro motivo principal es el ahorro económico que nos supone a final de mes, materializado en unas facturas justas y contenidas.

Un factor que debemos empezar a tener presente es de la mejora de la sostenibilidad del planeta, un motivo mayor. De media, cada hogar emite 12,5 toneladas de CO2 al año. Las consecuencias a largo plazo si seguimos con un modelo de derroche de recursos, no solo afectaría a la calidad del planeta, sino también a la calidad de vida de las futuras generaciones.

La solución eficaz frente a este drama es una nueva concepción a la hora de construir, intentando obtener la misma calidad de vida reduciendo los recursos que utilizamos. A nivel general, la responsabilidad frente a sus actuaciones la tienen los promotores y constructores, pero también el usuario puede reducir el consumo y mejorar la eficiencia energética del hogar.

6 claves para mejorar la eficiencia energética en el hogar

Una mejora del aislamiento térmico

Una acción que podemos llevar a cabo es la comprobación de nuestras ventanas, suelos, muros y tejados para controlar la pérdida descontrolada de energía. Se calcula que aproximadamente el 65% de la energía del hogar, se pierde al no estar aislada correctamente.

Un buen aislamiento en las puertas y ventanas nos supondrá un ahorro en los costes energéticos de hasta la mitad en algunos casos. Recordemos que el aislamiento térmico es la base de la eficiencia energética.

Renovación en los electrodomésticos

Los electrodomésticos antiguos consumen una desmedida energía en comparación a las máquinas modernas. Hoy en día, cuentan con su propia certificación energética, indicándonos de qué clase son. Supone un gasto a corto plazo, pues aquellos electrodomésticos de clase A son más costosos, pero a largo plazo supone no solo la recuperación del coste, sino un gran ahorro diario.

La calefacción del hogar

Es importante mantener una temperatura adecuada en situaciones de frío y calor. No deben ser excesivas y deben regularse continuamente. No es aconsejable aumentar la temperatura de la climatización más de 21º en invierno, ni menos de 24º en verano. Existen energías más obsoletas en términos de ahorro y consumo, como el gasoil y el carbón, siendo el gas natural la inversión más rentable a largo plazo.

Luz natural y LEDs

La mejor fuente de iluminación que podemos utilizar es la natural, aprovechando al máximo la luz que entre por las ventanas de nuestro hogar, abriendo completamente las persianas y subiendo las cortinas. Cuando la luz natural no sea suficiente, se puede optar por bombillas de bajo consumo.

En este sentido, es conveniente dejar atrás las lámparas halógenas por LEDs y lámparas compactas, que nos suponen un gran ahorro. Además, desprenden menos emisiones de CO2 que las luces convencionales.

Equipos apagados

No somos conscientes de la cantidad de aparatos electrónicos que siguen funcionando, aunque no los utilicemos. Desde los televisores, equipos de sonido y consolas hasta los pequeños electrodomésticos. Siguen consumiendo energía porque en realidad no están apagados totalmente, sino en modo reposo. Además, si apagamos el aparato, prolongaremos su vida útil.

El consumo de agua

Mucha gente concienciada con el consumo moderado del agua, lo está más por el tema medioambiental que por una razón económica. El motivo es simple: en comparación con el resto de energías mencionadas, el agua no supone un gasto elevado para nuestro bolsillo.

Podemos emplear acciones sencillas que contribuyen de forma considerable a la sostenibilidad y al control de nuestro consumo de agua. Por ejemplo, en vez de fraccionar los lavados en programas cortos, realizar un solo lavo asegurándonos de que la lavadora esté llena.

Controlar los grifos abiertos mientras nos duchamos o aseamos, o instalar una cisterna de doble descarga, reducirá nuestro consumo de forma notable.

Como ves, existen hábitos sostenibles y sencillos de poner en práctica para moderar nuestro consumo, permitiéndonos un estilo de vida sano y alejado del derroche de recursos.

En Babel Arquitectos apostamos por la eficiencia energética para moderar el consumo desmedido de recursos. Nosotros te ayudaremos para que tu vivienda sea sostenible y que puedas notar un verdadero ahorro, siempre adaptándonos a tus necesidades, comodidad y beneficio.

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